En nuestro colegio fomentamos de manera decidida el desarrollo del pensamiento crítico, convencidos de que nuestro alumnado está llamado a ser capaz de analizar la realidad con profundidad, criterio propio y responsabilidad. En esta línea, el alumnado de 1º de Bachillerato, en la asignatura de Filosofía, ha realizado un trabajo muy significativo que pone en práctica estas competencias.
La propuesta partía de una consigna desafiante: “Ayudemos a las personas que no creen en Dios”, concretamente dirigida a jóvenes de 4º de ESO en adelante, con el objetivo de acercarles el proceso del discernimiento ignaciano de una manera comprensible y accesible. El reto consistía en tomar como referencia los pasos del discernimiento y transformarlos en un lenguaje claro, cercano y respetuoso, pensado para quienes no creen en Dios o aún no han tenido una experiencia de fe.
Como resultado, el alumnado elaboró ocho recomendaciones o “tips”, adaptando los pasos del discernimiento ignaciano a una propuesta válida para cualquier joven que desee reflexionar sobre sus decisiones, sus valores y su proyecto personal de vida. De este modo, se tradujeron conceptos propios de la espiritualidad ignaciana a un lenguaje universal, centrado en la reflexión, la coherencia interior, la búsqueda de sentido y la toma de decisiones responsables.



