Proyecto de educación inclusiva de Entreculturas con Fe y Alegría Guatemala
El pasado mes de noviembre se comenzó la construcción de la nueva escuela, Semilla de Fe, que nuestra organización hermana, Fe y Alegría, ha diseñado para mejorar las condiciones de su alumnado en esta zona indígena del centro de Guatemala.
Un proyecto que Entreculturas Vigo ha acercado al colegio Apóstol para que participase en su financiación en estos dos últimos años, 2024 y 2025 y, sin duda, la colaboración de nuestra comunidad educativa ha contribuido de forma muy significativa en este proyecto.
La primera fase, cimientos y levantamiento de la estructura del edificio, que tendrá dos alturas, bajo y primer piso, ya está prácticamente terminada y la satisfacción es total entre el profesorado y las familias de esta escuela, ahora en condiciones bastante precarias, situada en la falda del Volcán de Fuego. Actualmente las clases se dan en una casa en el centro del pueblo, que se alquila durante los meses del ciclo escolar. Pero los espacios que ocupan las aulas son muy reducidos e inadecuados porque son habitaciones.
El centro educativo actualmente atiende a 150 estudiantes, de los cuales 37 tienen alguna discapacidad. Trabajan en ella 11 docentes (4 hombres y 7 mujeres). Sin embargo, un cálculo inicial indica que, si se tuvieran las condicionas adecuadas, la cantidad de niños y niñas beneficiarios sería al menos seis veces más de la cantidad actual. Por eso es tan importante poder llevar a cabe este proyecto de nueva escuela, ya adaptada y con capacidad para más de 600 estudiantes, de ellos, en un 20% con alguna discapacidad.
Fe y Alegría se inicia en Guatemala en 1976. Desde entonces realiza el trabajo de promoción y desarrollo de servicios educativos de calidad para los y las guatemaltecas que viven en condiciones de exclusión social. Cuenta con una red de 56 centros educativos ubicados en 11 departamentos del país, con más de 18.250 estudiantes.
Sus prioridades son promover una educación popular inclusiva y de calidad, el cuidado de nuestra Casa Común, garantizar el derecho la educación como bien público y trabajar con, desde y para las comunidades que sufren mayor exclusión.



