Desde este mes de noviembre, la sede de la ong jesuita Entreculturas en Vigo está situada en el edificio administrativo del cole (antiguo edificio de comunidad) en la tercera planta, justo enfrente de la sala de profesores y de la enfermería.
Con tal motivo, el pasado miércoles 19 de noviembre se realizó un acto con la comunidad educativa del colegio, un claustro de identidad y sentido centrado en Entreculturas, además de la propia inauguración de sus instalaciones. Junto a Ángela García, delegada voluntaria en Vigo, José Luis Barreiro, coordinador de Entreculturas en Galicia y Asturias, estuvieron presentes miembros del equipo de voluntariado local (muchos de ellos antiguos alumnos del colegio), David Alonso, coordinador territorial de Entreculturas y el jesuita Martín Iriberri, director general de la ONG, repitió la necesidad de “agradecer” y “celebrar” este momento importante para el colegio y para Entreculturas. Tuvo tiempo para mantener reuniones con el director del colegio, Alberto Remeseiro, y con el equipo directivo. En ellas, Martín Iriberri sj recordó los 50 años de Fe y Justicia y el legado que nos ha dejado esa invitación de la Compañía desde el servicio de la Fe y la promoción de la Justicia. Recordó la figura de Chema Tojeira sj, vigués, antiguo alumno del Colegio Apóstol, que falleció este verano, y que fue provincial en Centroamérica cuando sucedió, en su comunidad, la matanza de los mártires de la UCA en El Salvador.
Iriberri también incidió en la importancia del trabajo intersectorial entre las diferentes obras de la Compañía de Jesús, tal y como marca el nuevo Proyecto Apostólico de la Provincia de España y explicó el nuevo rumbo que el sector social de la Compañía, al que pertenece Entreculturas, está tomando para recrear su misión y servir mejor a la sociedad, en especial a los sectores más vulnerables.
Martín hizo un llamamiento a “sostener una mirada esperanzada de la realidad” y para ello recalcó que “la esperanza no depende del futuro, sino que como será el futuro depende de nuestra esperanza cristiana de hoy”. Después, durante el claustro de identidad y sentido, desarrollo estas reflexiones y recordó lo interesante, para conseguir mayor impacto, de la colaboración entre el colegio y Entreculturas, ahora que formamos parte de un mismo espacio. Una oportunidad para afianzar nuestro caminar juntos en la construcción de una sociedad mejor, más consciente, competente, compasiva y comprometida.
David Alonso, coordinador de las 27 delegaciones que la ONG tiene por toda España, nos acercó al reto que se propone desde Vigo para estos dos próximos años: apoyo al campo de refugiado de Mabán, en Sudán del Sur, en donde se está viviendo una de las mayores tragedias humanas y de desplazamiento masivo del planeta, pero que está silenciada. Allí, nuestro proyecto con el SJR (Servicio Jesuita a Refugiados) contempla asegurar una educación digna para los niños y niñas, la formación de 43 docentes y apoyo para material educativo. Otro objetivo es cuidar, aprovisionado los servicios de salud mental a 700 personas vulnerables (420 de ellas mujeres) y proteger mediante campañas de sensibilización sobre violencia sexual para 500 personas en los campos de refugiados de Mabán.
La jornada finalizó en las nuevas instalaciones de Entreculturas, con la bendición de éstas por parte del padre Dani Cuesta, y con un tiempo para compartir café, dulces y buenas conversaciones.



