Los niños y niñas de 5º EI participaron recientemente en una actividad educativa muy original que les permitió conocer de manera práctica cómo funciona el sistema respiratorio. La propuesta, pensada para ser visual y táctil, consiguió despertar su curiosidad y entusiasmo, convirtiendo un concepto abstracto en una experiencia divertida y comprensible.
Durante la actividad, los niños crearon un modelo funcional del aparato respiratorio utilizando materiales cotidianos: las vías respiratorias se representaron con la nariz y la boca, las pajitas azules simbolizaron la tráquea y los bronquios, y los globos blancos hicieron las veces de pulmones, que se inflaban y desinflaban para mostrar cómo entra y sale el aire del cuerpo. Además, un dibujo en papel representaba los bronquiolos y alvéolos, el lugar donde ocurre el intercambio de gases.
El funcionamiento del modelo permitió a los alumnos observar directamente la inspiración y la espiración: al soplar a través de las pajitas, los globos se llenaban, simulando la inhalación de oxígeno, y al dejar de soplar, se desinflaban, representando la exhalación de dióxido de carbono.
Más allá de la comprensión del sistema respiratorio, la actividad persiguió varios objetivos pedagógicos: ayudó a visualizar órganos internos que normalmente no se ven, reforzó el aprendizaje de términos anatómicos como tráquea, bronquios y pulmones, y fomentó la motricidad fina a través del recorte, pegado y ensamblaje de las piezas.
Se trató de una experiencia lúdica y educativa que permitió a los niños acercarse a la ciencia de manera interactiva, fortaleciendo su curiosidad, comprensión y habilidades prácticas en un entorno estimulante.



